¿Por qué merece la pena un cabecero?
Un cabecero no es solo decoración: protege la pared de roces y humedad, y es lo que más cambia el carácter de un dormitorio sin tocar nada más. Con siete acabados distintos —desde el clásico Solapa hasta el más geométrico Cuadros— hay opciones para dormitorios minimalistas y para los que buscan algo con más carácter.
Cómo elegirlo
Lo primero es el ancho: tiene que acompañar a tu cama o canapé, no quedarse corto ni sobrar por los lados. Después, el tejido: si en casa hay niños, mascotas o simplemente quieres despreocuparte de las manchas, pregúntanos por las tapicerías más fáciles de limpiar del catálogo. Ven a tocar los acabados en tienda — en foto todos parecen parecidos, y en persona se nota mucho la diferencia.







